La pesca industrial

Al contrario de lo que se piensa, la ciencia ha demostrado que los peces son animales sensibles, capaces de sufrir dolor y miedo. Anatómica, biológica y fisiológicamente, los peces pueden sentir dolor al mismo nivel que mamíferos y aves.

Estos animales son capaces de aprender muy rápido, tienen memoria a largo plazo (el dicho de “memoria de pez” es falso) y un desarrollado sentido del tiempo. Pueden reconocer a otros individuos y también trabajar en cooperación con otras especies.

Sin embargo, los peces son los animales más asesinados y consumidos en todo el planeta. Se capturan tantísimos peces, que no se cuentan por individuos, sino por toneladas de peso.

En el año 2018, la pesca de captura total fue de 96,4 millones de toneladas a nivel mundial (fuente: la FAO).

Casi la mitad de estos peces son destinados a alimentar a peces criados en piscifactorías.

La pesca industrial mata cada año a más peces que los animales que asesina toda la industria ganadera junta.  Esta cifra equivale a asesinar a la población humana de 142 planetas Tierra (sin tener en cuenta los 120000 millones de peces que se crían en piscifactorías).  

Cuando se capturan, los peces mueren asfixiados, pero además, debido a la descompresión, sus órganos internos explotan. 

LA PESCA ESTÁ DEJANDO SIN PECES LOS OCÉANOS

Las poblaciones marinas han disminuido hasta en un 50% en los últimos 50 años. Algunas especies, hasta un 70%.

No existen leyes de “bienestar animal” para los peces, por lo que están desamparados ante las crueles prácticas que se dan en la pesca a nivel industrial.